Pues reflexionando un poco sobre el tema y leyendo opiniones diversas en algunos periódicos, me parece a mi que este rollo de las nuevas 7 maravillas es un concurso un poco cutre, a lo "operación triunfo" a algo así.
Ya nos adelanto Mirug hace algún tiempo el
tema y ultimamente se oye hablar mucho de ello en nuestro país por todas las operaciones de marketing que se están llevando a cabo para favorecer la candidatura de la Alhambra de Granada.
Que conste que me parece muy bien todo ese rollo y ojalá que la Alhambra se gane esa plaza (en mi humilde opinión se la merece), el problema es que el sistema de elección es absurdo.
Eso de votar por teléfono y online mediante registro y que cualquier voto valga lo mismo no tiene ningún sentido cuando se está valorando el aspecto artístico de las obras. Si fuera un buen sistema podríamos decir que el famoso cuadro de los perros jugando a las cartas es una gran obra de arte por la cantidad de gente que lo tiene por ahí colgado. Un incunable, vamos...
Si se hubiera creado una comisión de historiadores, críticos de arte, artistas consagrados, arquitectos, etc... y que entre ellos se hubiera producido una votación, habría parecido más justo. Sería un sistema tipo el de elección de la sede de las olimpiadas, mucho más justo y que evitaría chovinismos varios.
Ya sabemos que se han oído comentarios sobre la integridad de algunos comités olímpicos, pero es un problema de personas, no del sistema.
Sin embargo creo que la respuesta está en la motivación comercial del promotor del asunto, muy respetable por otra parte, puesto que lo que mueve a los vinculados a cada candidatura está claro que también tiene fundamentos económicos relacionados con el turismo.
A ver que termina saliendo... en fin.