No soy del tipo de los que se enganchan a cualquier concurso televisivo, quiero decir, antes me frío los ojos haciendo algo más útil enfrente del ordenador. Que se le va a hacer, es el mal del siglo veintiuno.
A lo que iba, antes de lanzarme en una disertación sobre lo bueno del ordenador y lo malo de la tele, que en realidad, pues no es tan relativo ni mucho menos; aparte de ver las series de médicos que últimamente se han puesto tan de moda (lo mío se reduce a
House y
A [...]Leer más...